Notar para sentir y conectar
Es posible que estés pasando un momento difícil o que simplemente sientas emociones difíciles de identificar.
Es posible que te esté pasando algo en el presente y te duela.
Puede que estés viviendo algo que te conecte con lo que ya pasó.
También es posible que aquello que ya pasó se esté activando ahora.
Da igual, en este punto no importa cuál es tu dolor ni de dónde viene para poder aceptarlo. Lo que importa es que lo estás sintiendo y es igual de válido que cualquier otro. No lo juzgues, no lo compares y no lo minimices.
Si puedes, míralo de frente durante un buen rato. Obsérvalo y nótalo para poder entenderlo. Si no puedes no te preocupes, ya podrás. Solo con ser consciente de que puede estar ahí ya estás haciendo mucho.
A veces no podemos tolerar el dolor y también está bien. A mí me ayuda a verlo como si fuera una casa con un jardín. Dentro de la casa puede haber muchas emociones, pensamientos, recuerdos y sensaciones repartidos por diferentes habitaciones, pero si no podemos entrar nos quedaremos en el jardín.
En el jardín intentaremos observar las ventanas, llamar a la puerta, mirar hacia la otra dirección o simplemente observar lo que hay ahí fuera. En el jardín podremos recoger los recursos necesarios para adquirir la confianza y la seguridad que nos permitirá, si queremos, entrar a la casa.
Será importante que estemos presentes mientras observamos los detalles del jardín. ¿Qué significa estar presentes? Significa conectar con aquello que estamos viendo, escuchando, oliendo, notando, saboreando y en general, sintiendo.
Un abrazo, Nerea